El gobierno del AKP entusiasmado con la guerra en Siria

El gobierno del AKP (Partido Justicia y Desarrollo) de Turquía ha recibido con entusiasmo la decisión de los imperialistas de lanzar una ofensiva armada contra Siria encabezada por Estados Unidos e Inglaterra. El AKP espera que con que el ataque pueda llevarse a cabo una intervención militar directa.

 

Ahmet Davutoğlu, el Ministro turco de Asuntos Exteriores ha declarado que participarían sin vacilación en una posible coalición de intervención en Siria. Sin embargo, en Turquía sólo la Gran Asamblea Nacional de Turquía (TBMM), el parlamento turco, está autorizada en asuntos exteriores como mandar soldados a los países extranjeros y declarar la guerra.

 

El Gobierno del AKP, antes de que empezaran los levantamientos populares en Oriente Medio, tenía la estrategia de desarrollar relaciones comerciales con los países de la región, y mediante la presión militar y económica, aumentar su fuerza política en la región siendo el principal aliado de los imperialistas.

 

Después de los levantamientos que se iniciaron primero en Túnez y que se extendieron por todos los países árabes, los Hermanos Musulmanes y otras fuerzas religiosas consiguieron llegar al poder en Túnez, Libia y Egipto. A partir de ese fase el gobierno del AKP ha pretendido ser el protector de los partidos políticos y gobiernos islamistas-suníes de Oriente Medio. Ha apoyado financieramente a los gobiernos de los Hermanos Musulmanes en Túnez y Egipto. Transfiriendo su experiencia de diez años de gobierno, los ha ayudado a que construyeran sus propias organizaciones de policía y agencias de inteligencia.

 

El Primer Ministro Recep Tayyip Erdoğan antes de los levantamientos árabes tenía relaciones íntimas con Bashar al Asad, facilitando la obtención del visado entre ambos países, organizando reuniones comunes de Consejos de Ministros, planificando aumentar el volumen de comercio con Siria, etc.

 

Después del año de 2011 y después de la movilización armada de grupos como Al-Qaeda y Al-Nusra, volvió la espalda a al-Asad y se posicionó con Qatar y Arabia Saudí, los aliados más importantes de los grupos terroristas islamistas en la región.

Mientras que Qatar y Arabia Saudí financiaban a los grupos terroristas, el gobierno del AKP les permitió que establecieran sus bases y campamentos en Turquía y que realizaran ataques militares en la frontera de Turquía contra el estado de Siria.

 

El AKP pretende colocar un gobierno islamista-suní en Siria después de que se haya conseguido en Túnez, Egipto y Libia. No obstante, a pesar del gran deseo de intervención militar del gobierno del AKP, el pueblo de Turquía no apoya ninguna intervención militar en Siria. Según algunas encuestas más del 70 por ciento de la población está en contra de una guerra con Siria. Hace 10 años, antes de la ocupación de Irak, Estados Unidos planificaba usar las fuerzas armadas de Turquía para intervenir en ese país. Sin embargo, en la votación en el parlamento fue rechazada la autorización pedida por el AKP para enviar tropas a Irak. En aquel momento incluso algunos diputados del partido de gobierno habían usado sus votos en contra de la propuesta.

 

Hoy en día, los partidos políticos parlamentarios salvo el AKP, están en contra de la intervención en Siria y la participación de Turquía en cualquier interferencia militar en ese país. De modo que, el gobierno del AKP pretende actuar por encima del parlamento en caso de alguna intervención. Por lo tanto es muy posible que se produzcan algunas provocaciones. Antes, sucedieron las provocaciones del lanzamiento de los morteros desde Siria hacia las fronteras de Turquía, la explosión de bombas que causaron la muerte de 53 civiles turcos en un distrito fronterizo, y los disparos desde el territorio sirio que hirieron o mataron a los civiles turcos.

 

El EMEP, El Partido del Trabajo de Turquía está en contra de la intervención militar en Siria y pide el fin del apoyo imperialista a las fuerzas armadas no sirias, es decir, a grupos como Al-Qaeda y Al-Nusra.

Defendemos la posición de que debe ser el pueblo sirio quien decida sobre el futuro de Siria, de forma democrática y libre de cualquiera injerencia externa.

Ante la situación política actual, nuestro partido pone en el centro de su labor la lucha por la paz, trabajando por el establecimiento de un frente popular de paz.

 

El 1 del septiembre, en el Día de la Paz, se realizarán marchas de Paz en Estambul y en muchas otras ciudades de Turquía. El Partido del Trabajo convoca a todos los partidos hermanos, a las fuerzas revolucionarias y democráticas a rechazar la intervención militar contra Siria y apoyar la lucha por el establecimiento de la paz en todo Oriente Medio.

Emek Partisi (EMEP)

el Partido del Trabajo

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